Perquè m’entenguis ….
Me curé de ti en unos meses. Dejé de fumarte, de beberte, de pensarte. Sí. Fue posible…..
Siguiendo las prescripciones de mi experiencia, me receté tiempo, mucho tiempo, soledad, reflexión, otras mujeres también….
¿Te parece bien que no te quiera ni un solo día más?
No es pedir mucho, ni es poco, ni es bastante. Es nada.
En un día se pueden reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te calenté con esa hoguera del amor quemado. También con silencio. Porque las mejores palabras del amor, están entre dos personas que ríen y no se dicen nada.
Quemé también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama.
Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «¿te apetece algo más?”, «¿te gustó?», “que poco que te veo“, “¿y los niños?», “se hizo tarde … “
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y mi soledad, te dije :“ya es tarde, suficiente también», y tú sabes que seguía diciendo : «te quiero».
No necesité ni un día más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo, para que hicieras con él lo que quisieras, como siempre haces: disfrutarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura, decir que si, decir que no, lo siento, retomarlo, abandonarlo de nuevo….
Coger con avidez donde se te ofrece, dar lo imprescindible donde se te exige, no saber responder donde se te da con amor….
¡ Miserable socialismo de supervivencia !
No sirve, ni servirá, es cierto. No quiero ni un día para entender tus cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un cementerio, (en lucha!!, claro …..).